La Región de Murcia enfrenta un desafío crítico debido a la sequía que afecta a sus ecosistemas forestales. Más de 9.000 hectáreas han sido intervenidas en un esfuerzo por frenar el deterioro de las masas forestales, con una inversión de 20 millones de euros. La estrategia desarrollada no solo busca reparar daños actuales, sino también adaptar los montes a un futuro marcado por el cambio climático, que incluye el aumento de temperaturas y la escasez de agua.
Este enfoque abarca más de 36.000 hectáreas que presentan deterioro severo. Para contrarrestar esta situación, más de 500 profesionales están llevando a cabo tareas como podas sanitarias y control de plagas, elementos cruciales para evitar que la falta de cuidados desencadene incendios forestales. Con la meta de llegar a 11.400 hectáreas tratadas antes de finalizar 2026, la estrategia de gestión forestal se orienta hacia la creación de ecosistemas más resilientes, priorizando la prevención y la restauración ecológica.
A través de una combinación de inversiones autonómicas y apoyo de fondos Next Generation EU, se busca acelerar la recuperación de zonas críticas, especialmente en áreas de alto valor ecológico y cercanas a núcleos urbanos. Este esfuerzo es esencial para salvaguardar la biodiversidad y mitigar los riesgos que trae consigo un entorno climático cada vez más desafiante.