La asociación Tursiops, con apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha lanzado el proyecto CODA 3+1, que revela que la población de cachalotes en el Mediterráneo ha disminuido en un 70% en las últimas tres generaciones. Esto ha motivado la propuesta de catalogar a los cachalotes como especie en peligro de extinción, aunque actualmente están clasificados como vulnerables en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Un hallazgo destacado del proyecto es la zona de cría de cachalotes en el norte de Menorca, donde se han observado hembras con crías. Se propone proteger una superficie de 34.172 kilómetros cuadrados para esta área, que es fundamental para la supervivencia de la especie. El MITECO está considerando la creación de nuevas áreas marinas protegidas con el objetivo de aumentar hasta el 30% la superficie marina española bajo protección. Sin embargo, la efectividad de las áreas marinas protegidas existentes se ve cuestionada por el tráfico marítimo, que sigue siendo una amenaza para los cetáceos, incluyendo el peligro de colisiones con embarcaciones. Por tanto, es vital implementar medidas adicionales para proteger a los cachalotes en su hábitat natural, más allá de la mera designación de áreas protegidas.