Investigadores han implicado a municipios de Bizkaia en la mejora de la calidad del agua a través de iniciativas de protección forestal y gestión sostenible del suelo en áreas cercanas a arroyos y manantiales. El proyecto europeo Life Urbaso, coordinado por el instituto agrario vasco Neiker, ha logrado la colaboración de ayuntamientos de Busturialdea y Lea-Artibai, quienes buscan mitigar los efectos de prácticas forestales agresivas sobre los recursos hídricos.

Las estrategias del proyecto se enfocan en la protección de bosques y la reducción de la erosión del suelo, acciones que son cruciales para evitar la contaminación de los arroyos y manantiales con sedimentos. Con la participación activa de localidades como Markina-Xemein, que ha adquirido terrenos alrededor del manantial Urko para asegurar su protección, se busca mejorar tanto la calidad como la cantidad del agua disponible para el consumo humano, disminuyendo al mismo tiempo la necesidad de tratamientos físico-químicos en su potabilización.

El compromiso de los ayuntamientos y la creación de incentivos económicos para prácticas forestales sostenibles son pasos clave hacia la conservación de los recursos hídricos. Aunque el proyecto finalizará oficialmente en agosto de 2026, se prevé que continúe el trabajo de investigación y seguimiento en los próximos años para garantizar un manejo eficaz y sostenible de los ecosistemas forestales y hídricos en la región.