El musgaño de Cabrera ha sido redescubierto en Huelva gracias a técnicas de fototrampeo en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Esta especie, que había estado ausente durante más de 50 años, es considerada un bioindicador de ecosistemas fluviales saludables. Su reaparición, confirmada tres años después de su redescubrimiento, subraya la calidad de los cursos de agua existentes en Huelva y su importancia para la conservación de la biodiversidad.

El hallazgo de esta pequeña musaraña semiacuática destaca la necesidad de proteger ríos que cumplen con elevados estándares de calidad. Dado que el musgaño de Cabrera requiere hábitats acuáticos limpios y equilibrados, su presencia indica que los ecosistemas fluviales de la región están en buen estado. Las técnicas no invasivas utilizadas para su seguimiento también han facilitado la investigación sobre esta especie y su comportamiento, contribuyendo a la conservación de su frágil hábitat.