La Comisión Europea ha decidido llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) debido al incumplimiento de la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas. Según Bruselas, España no ha realizado esfuerzos suficientes para proteger la salud humana y el medio ambiente, con 15 aglomeraciones sin sistemas colectores adecuados y 39 sin tratamiento secundario o que no cumplen con los requisitos mínimos para los vertidos.
La directiva, que está en vigor desde 1991, establece que todas las aglomeraciones urbanas de más de 2.000 habitantes deben contar con sistemas de recogida y tratamiento de aguas residuales. El incumplimiento de esta normativa representa un riesgo significativo para la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos. A pesar de las repetidas advertencias de la Comisión desde 2017, las deficiencias aún no se han resuelto, lo que ha llevado a Bruselas a tomar medidas legales contra el país.