Según el 'Informe estatal sobre la percepción social de la transición ecológica en España', la comunidad está dividida en tres grupos: comprometidos (47%), escépticos (33%) e inmovilistas (20%). Un 70% de los encuestados considera que su salud está afectada por el cambio climático, con un 44% calificando este impacto como 'bastante'. Factores como el calentamiento global, la sequía y fenómenos meteorológicos extremos son percibidos como amenazas a su vida cotidiana.
Aunque un tercio de los españoles ve la necesidad de tomar medidas para abordar estos efectos, seis de cada diez aún no han hecho nada al respecto. Entre las acciones más adoptadas se encuentran la mejora en la climatización y el aislamiento de viviendas. Sin embargo, el apoyo a que la lucha contra el cambio climático sea una prioridad ha disminuido del 69% al 56% en dos años. Las preocupaciones económicas han comenzado a eclipsar la urgencia climática, con un cambio notable hacia la búsqueda de soluciones más tangibles y beneficiosas para el bienestar diario.