El cambio climático está alterando el mapa agrícola de España, con regiones del norte, como Galicia, la cornisa cantábrica y los Pirineos, que verán un aumento en su capacidad de producción alimentaria. Sin embargo, gran parte del interior y del centro-este peninsular experimentará severas reducciones en su potencial agrícola. Este hallazgo proviene de un estudio del Instituto de Análisis Económico (IAE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha desarrollado la plataforma CADI para prever la evolución agrícola en diferentes territorios.

Los investigadores advierten que el 16 % de las tierras cultivables del mundo ha perdido más del 10 % de su productividad, y se anticipa que casi la mitad de la población mundial vivirá en áreas agrícolas en declive para mediados de siglo. La capacidad de adaptación ante el cambio climático variará; los pequeños agricultores y regiones con menos recursos enfrentarán retos significativos, lo que podría exacerbar la inseguridad alimentaria y causar tensiones dentro de los países debido a la redistribución de recursos agrícolas. Identificar las áreas vulnerables ayudará a guiar políticas agrarias y priorizar inversiones, enfatizan los autores del estudio.