Una ola de calor que ha comenzado en junio ha llevado las temperaturas en Catalunya hasta los 45 grados, un hecho impensable años atrás. La directora del Servei Meteorològic de Catalunya, Sarai Sarroca, advierte que, de continuar el avance del cambio climático, es posible que en el futuro se registren temperaturas extremas de hasta 50 grados en esta región. Estudios climáticos indican que el Mediterráneo es uno de los lugares donde el calentamiento global tiene un impacto más severo, con un aumento de 1,8 grados en la temperatura media en Catalunya desde la era preindustrial.

Los registros han mostrado que en los últimos años las olas de calor son cada vez más intensas y frecuentes, lo que podría llevar a que, en unas décadas, las temperaturas en el interior de Catalunya superen los 45 grados y que en la costa se experimenten regularmente valores por encima de 38 grados. Según el IPCC, si se toman medidas drásticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, aún es posible frenar estos incrementos térmicos.