Investigadoras de la Universidad de Cádiz han encontrado microplásticos en diez playas de la isla Decepción, situada frente a la península antártica. Este hallazgo representa la primera evidencia científica de microplásticos en los sedimentos intermareales de esta isla, donde se identificaron entre 2 y 31 partículas por kilogramo de arena. Aunque las concentraciones son consideradas bajas en comparación con playas urbanas, son preocupantes en un entorno tan aislado, destacando un problema ambiental que afecta incluso a lugares remotos.

El estudio reveló que los microplásticos encontrados son principalmente secundarios, resultado de la degradación de plásticos más grandes, con una notable presencia de polietileno y policloruro de vinilo. Estos fragmentos pueden provenir de actividades humanas, como la ciencia, el turismo y la pesca. La investigadora María Bellada Alcauza Montero subrayó que, a pesar de que los valores son relativamente bajos, su significatividad aumenta en un ecosistema tan frágil y vulnerable. A medida que la isla Decepción recibe cientos de visitantes anualmente, este tipo de contaminación podría tener efectos adversos en la biota local, incluyendo la ingestión de microplásticos por invertebrados bentónicos, lo que podría repercutir en la salud de estos organismos.

Los investigadores planean continuar con el monitoreo de la contaminación en el área, estableciendo una línea base para futuras comparativas. La importancia de este estudio radica en la necesidad de implementar protocolos de gestión de residuos más efectivos, especialmente en zonas polares, donde la presión humana puede tener efectos duraderos. El trabajo ha sido publicado en la revista Marine Pollution Bulletin.