En el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, biólogos del CSIC han registrado por primera vez la existencia de Cryptodrassus michaeli, una diminuta araña de apenas tres milímetros. Este hallazgo no solo es relevante desde un punto de vista científico, sino que también sirve como un indicador de la salud del ecosistema, al señalar que el hábitat mantiene una estructura y complejidad ambiental adecuadas. La presencia de especies raras, como esta araña, es fundamental para evaluar la calidad del entorno.
La búsqueda de esta especie ha sido un reto debido a su pequeño tamaño y a las características del hábitat donde se encuentra. Hasta el momento, los investigadores han logrado capturar ocho ejemplares utilizando trampas de caída, lo que subraya la rareza de Cryptodrassus michaeli. Su identificación se realizó a través de análisis morfológicos y comparaciones genéticas, integrando este descubrimiento en la rica biodiversidad del área. Este hallazgo forma parte de un proyecto más amplio donde se han documentado un total de 105 especies de arañas en la zona, con un 21% de ellas siendo endémicas, lo que resalta la necesidad de conservar el hábitat almeriense.