Investigadores han alertado sobre el potencial colapso de la corriente de circulación atlántica (AMOC), lo que podría liberar grandes cantidades de CO2 acumulado en las profundidades del océano Austral. Este estudio, publicado en Communications Earth & Environment, emplea un modelo climático que sugiere que, a niveles de CO2 superiores a 350 ppm, la AMOC podría estancarse de forma irreversible. La posibilidad de que el océano Austral, actualmente un sumidero de carbono, se convierta en una fuente de CO2 podría resultar en un incremento de hasta 83 ppm en la concentración de este gas en la atmósfera.
El colapso de la AMOC no solo traería consigo un aumento de la temperatura global de aproximadamente 0.2 ºC, sino que provocaría un calentamiento regional extremo, particularmente en la Antártida, donde las temperaturas podrían aumentar hasta 6 ºC. Aunque el estudio deja claro que no se pueden predecir fechas específicas para estos cambios, resalta la importancia de la reducción en las emisiones de CO2, dado que cuanto más CO2 haya presente, mayor será la probabilidad de un estancamiento duradero de la AMOC. Los autores enfatizan que si se produce un cambio en la circulación oceánica, podría haber efectos devastadores en el clima mundial, especialmente para Europa que depende de esta corriente para mantener temperaturas moderadas.