Recientemente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó un informe tras analizar más de 125.000 muestras de alimentos, revelando que fresas, naranjas y uvas de mesa son las frutas más afectadas por residuos de pesticidas. El estudio concluyó que el 98,8% de las muestras cumplió con la legislación europea, sin embargo, el 41,6% contenía uno o más pesticidas en concentraciones cuantificables. Particularmente preocupante es el hallazgo de que las uvas de mesa mostraron un 78% de residuos múltiples, superando el límite máximo en un 4,3% de las muestras.

A pesar de que el riesgo general para la salud del consumidor es considerado bajo, organizaciones ecologistas como PAN Europe advierten que la exposición a estas combinaciones de pesticidas (denominadas cócteles) puede ser problemática, ya que sus efectos combinados no se han evaluado con suficiente rigor. Por otro lado, el informe destaca que los productos ecológicos presentan tasas significativamente más bajas de residuos, lo que sugiere que optar por estos productos podría ser una alternativa más segura. Es vital que los consumidores adopten prácticas como lavar y pelar frutas, además de diversificar su dieta para mitigar la exposición a estos químicos.