Catalunya ha dado un importante paso al aprobar una propuesta de resolución que busca prohibir la cría de animales con fines exclusivamente peleteros. La Comisión de Transición Ecológica del Parlament ha respaldado esta iniciativa con el apoyo de diversos partidos, lo que marca a Catalunya como pionera en el Estado español en esta materia. A pesar de que actualmente no existen granjas peleteras activas en la región, la resolución tiene un enfoque preventivo debido a las preocupaciones sobre la posible relocalización de estas industrias tras la reciente prohibición de nuevas granjas en Polonia.

Desde el lado ambiental, la producción peletera presenta una alta huella climática y puede contaminar las aguas cercanas. Historias del pasado, como la liberación de visones en zonas naturales, han demostrado los efectos negativos de esta actividad sobre la biodiversidad, afectando a especies autóctonas. Además, la cría intensiva de animales en jaulas plantea serios retos en bioseguridad al ser focos de transmisión de enfermedades zoonóticas, como el SARS-CoV-2 y la gripe aviar. Activistas y expertos resaltan el sufrimiento de los animales y la creciente oposición social a estas prácticas, augurando que el Govern deberá traducir esta propuesta en una prohibición efectiva próximamente.