Recientemente ha ganado popularidad una mezcla simple de posos de café usados y bicarbonato de sodio como alternativa a productos químicos de limpieza en el hogar. Esta combinación puede ser útil para controlar olores y limpiar suciedad ligera, aunque no reemplaza la necesidad de desinfección con productos específicos. La combinación de estos dos ingredientes permite realizar tareas concretas como absorber olores en espacios cerrados y limpiar suavemente superficies, pero es crucial tener en cuenta sus limitaciones y no esperar un efecto milagroso contra plagas como hormigas o cucarachas.

Los posos de café aportan una textura abrasiva suave, mientras que el bicarbonato es conocido por sus propiedades desodorantes y limpiadoras. Es importante recordar que, aunque reducir el uso de productos químicos es beneficioso, también es esencial mantener una rutina de limpieza básica con agua y jabón. La mezcla se convierte en un gesto práctico que puede contribuir a una menor generación de residuos, en un contexto donde Europa generó en 2023 aproximadamente 79,7 millones de toneladas de residuos de envases. Así, este enfoque no solo puede ajustar hábitos domésticos, sino que también sensibiliza sobre la importancia de la sostenibilidad en la gestión de residuos.