La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha planteado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) la propuesta de trasladar lobos jóvenes desde el norte de España hacia poblaciones aisladas en el sur. Este planteamiento surge en el marco de las alegaciones al informe sexenal sobre el estado de conservación del lobo ibérico, y busca combinar la conservación de la especie con la protección de la ganadería, la cual ha enfrentado crecientes conflictos debido al aumento de la población de lobos en la región cantábrica. UPA argumenta que esto facilitaría la conectividad genética y aliviaría la presión sobre los ganaderos.
Sin embargo, expertos en el tema ponen en duda la viabilidad de esta práctica. Señalan que actualmente no hay poblaciones de lobo en el sur de España, y que los traslados deben ser considerados cuidadosamente. La elevada mortalidad del lobo por causas humanas, como la caza, sigue siendo un obstáculo crítico que impide su expansión natural hacia el sur. Además, se subraya que la prioritaria debería ser la reducción de esta mortalidad y el trabajo conjunto con la población local para fomentar la coexistencia, en lugar de un simple traslado que podría no lograr los resultados deseados.
Según datos recientes, se estima que hay aproximadamente 333 manadas de lobos en toda España, un aumento del 12 % respecto a censos anteriores. No obstante, la población del lobo ha permanecido estancada en los últimos años, a pesar de la disponibilidad de hábitats adecuados. Esto sugiere que es esencial establecer condiciones que permitan la expansión natural de la especie antes de considerar cualquier traslocación.