La transición hacia el vehículo eléctrico en España enfrenta un obstáculo significativo: el precio. Con el objetivo de superar este desafío, el sindicato UGT FICA ha propuesto adaptar el modelo de renting social de Francia, el cual permite acceder a un coche eléctrico nuevo mediante una cuota subvencionada que oscila entre 140 y 200 euros al mes. Esto se plantea en un contexto en el que aún no se ha implementado el Plan Auto+, que incluye ayudas para la compra de vehículos eléctricos.
En Francia, el programa de 'leasing social' reactivado recientemente ofrece asistencia para que alrededor de 50.000 hogares puedan obtener un coche eléctrico sin un gran desembolso inicial. La subvención pública cubre la primera cuota del contrato de renting, eliminando la necesidad de un pago inicial, y establece un límite de cuota mensual de 200 euros, lo que lo hace accesible para familias de bajos ingresos. UGT FICA sostiene que un sistema similar en España permitiría renovar el envejecido parque automovilístico, reducir emisiones y brindar acceso a la movilidad a quienes dependen del coche para su trabajo, especialmente en áreas rurales.
El sindicato también enfatiza la importancia de fortalecer la industria automovilística europea mediante incentivos que favorezcan la compra de vehículos fabricados en la región. La propuesta de UGT se enmarca en una política de movilidad sostenible, considerando la movilidad como un derecho esencial ligado al empleo y la cohesión territorial.