Según el Anuario Eólico 2026, elaborado por la Asociación Empresarial Eólica (AEE), la potencia eólica en España ha alcanzado los 32,9 gigavatios (GW), consolidando al país como la tercera potencia eólica en Europa, solo detrás de Alemania y el Reino Unido. Durante 2025, se incorporaron 1.420 MW, una cifra que no logra satisfacer la demanda planteada por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que requiere 5,8 GW anuales para cumplir sus objetivos. La eólica representó el 24 % del mix de generación eléctrica y abasteció el 21,8 % de la demanda nacional.

El sector no solo tiene un impacto energético significativo sino también económico, con más de 37.000 empleos y un aumento en las exportaciones de aerogeneradores que alcanzan casi 2.000 millones de euros. Sin embargo, la AEE advierte que la falta de una regulación ágil está obstaculizando el desarrollo de nuevos proyectos, con 32,5 GW en tramitación muchos de los cuales están paralizados por problemas administrativos. Además, se subraya la necesidad de modernizar parques eólicos antiguos y fortalecer las redes eléctricas, evidenciando que, aunque España posee el potencial necesario para liderar la transición energética, la falta de un marco regulatorio estable limita su crecimiento.