Un nuevo estudio del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR) sugiere que Europa puede transformar sus residuos en una fuente valiosa de materiales críticos como litio, cobalto, níquel, cobre y aluminio. Este cambio no solo podría reducir la dependencia exterior de la región, sino que también reforzaría su competitividad económica y contribuiría a los objetivos climáticos. La investigación estima que, con adecuados sistemas de recuperación y reciclaje, Europa podría satisfacer más de la mitad de su demanda de estos materiales cruciales para la movilidad eléctrica y energías renovables.

El informe enfatiza que la economía circular podría llegar a cubrir hasta el 56% de la demanda europea de materiales críticos al mejorar la infraestructuras de reciclaje y la gestión de residuos. Además, se prevé que la recuperación de estos recursos podría evitar entre 81 y 273 millones de toneladas de emisiones de CO₂ al año en 2050. Esta estrategia no solo es económica, sino que también actúa como una herramienta eficaz en la lucha contra el cambio climático, al minimizar la necesidad de excavaciones mineras tradicionales que dañan el medio ambiente. Para alcanzar estos objetivos, se requieren inversiones en tecnología y políticas públicas que fomenten el uso de materiales reciclados y una adecuada gestión de residuos electrónicos.