La Universidad de Salamanca (USAL) ha llevado a cabo un estudio sobre las emociones relacionadas con el cambio climático en España, revelando que el 44.4% de la población encuestada presenta altos niveles de preocupación y esperanza. La investigación, financiada por la Fundación 'la Caixa' y realizada por los grupos EMC³ y Horizonte Verde, muestra que las mujeres tienden a estar más preocupadas que los hombres. Además, se destaca la importancia de la educación climática en fomentar la acción frente al cambio climático.
El estudio también pone de manifiesto que las personas con un mayor conocimiento y sensibilización sobre el cambio climático están más dispuestas a participar en acciones de mitigación. La investigación, que incluyó a 1.404 personas, analizó la percepción de riesgo en jóvenes y adultos. Según los resultados, la preocupación por el impacto en las futuras generaciones resulta más alta que la relacionada con el riesgo personal, reflejando una significativa sensibilidad colectiva hacia la crisis climática. Los investigadores concluyen que la educación y el conocimiento son fundamentales para movilizar al ciudadano en la lucha contra este desafío urgente.