La violencia creciente hacia quienes defienden la naturaleza ha impulsado a numerosos activistas y organizaciones a reunirse en Lima en un evento considerado clave para el movimiento ambiental en América Latina. Este encuentro internacional tiene como objetivo coordinar respuestas frente a la persecución y las amenazas que sufren los líderes y comunidades que protegen sus territorios. Según Global Witness, América Latina fue responsable del 82 % de los asesinatos de activistas ambientales en 2024, poniendo de manifiesto la crítica situación que enfrenta la región.
Los participantes, provenientes de países como Perú, Colombia, Brasil, Bolivia, Ecuador y Chile, discuten estrategias para fortalecer la protección de los defensores ambientales. Destacan preocupaciones por la criminalización de estos líderes, quienes a menudo enfrentan acosos, amenazas y procesos legales diseñados para silenciar sus voces. La expansión de actividades extractivas y económicas ilegales, como la minería y el narcotráfico, agrava la crisis ambiental, causando desplazamientos y contaminación.
El encuentro también busca crear mecanismos eficientes para garantizar la seguridad de quienes defienden la biodiversidad y los derechos humanos. Los activistas reclaman una mayor implicación de organismos internacionales y estatales para proteger a aquellos que están en la primera línea de defensa de la naturaleza, demandando una red de alerta temprana ante la impunidad que rodea estos crímenes. A medida que aumentan las amenazas, la reunión en Lima se convierte en un espacio crucial para la articulación de respuestas y el avance hacia una mayor protección y justicia para los defensores ambientales en la región.