El consumo de gas en España experimentó un incremento del 6,2 % en 2025 en comparación con el año anterior, debido al notable aumento de su uso en el sistema eléctrico tras el apagón del 28 de abril. Este evento disparó la generación de electricidad a partir de gas, que se incrementó en un 39 %, resultando en un coste adicional para los consumidores que oscila entre 422 y 1.500 millones de euros, según un estudio de la red de Ecologistas en Acción, Gas No es Solución.
El informe también resalta cómo la dependencia del gas importado de Estados Unidos ha aumentado, situándolo como el segundo mayor proveedor de España. Sin embargo, Ecologistas en Acción advierte que esta estrategia no representa un avance hacia la transición energética, sino más bien un cambio de dependencia geopolítica que refuerza el uso de combustibles fósiles a través de prácticas como el fracking, prohibido en territorio español. La organización pide una eliminación gradual del gas, así como la aplicación urgente del reglamento europeo del metano para aumentar la trazabilidad de las importaciones y mitigar las fugas.
Además, se destaca la necesidad de que el Gobierno garantice criterios estrictos para nuevas infraestructuras que promuevan alternativas al gas fósil, como el biogás, evitando que estas medidas sean meras estrategias de "lavado verde". Ecologistas en Acción sugiere que el Sello de Excelencia de Biometano introducido por el Gobierno deba tener un valor regulatorio y requisitos específicos para su utilización y financiamiento.