Un reciente estudio internacional ha destacado el papel fundamental de los metales, como el hierro, zinc y manganeso, en las capacidades de caza de los escorpiones. La investigación, realizada por el Smithsonian y centrada en 18 especies, muestra que cada una presenta una combinación específica de metales que influye en la rigidez, resistencia y efectividad de sus aguijones y pinzas. En particular, el hierro se concentra en especies con pinzas más delgadas, sugiriendo una función que va más allá de la mera fuerza, enfocándose en la durabilidad y resistencia frente al desgaste.

Asimismo, el zinc aumenta la dureza de las estructuras más vulnerables, mientras que el manganeso contribuye a la rigidez del aguijón, asegurando que se mantenga resistente incluso en situaciones de alta exigencia. Este estudio esclarece que la diversidad en la composición metálica de los escorpiones está relacionada con sus distintas estrategias de caza, lo cual subraya la importancia de estos arácnidos como ejemplos de adaptación en la evolución. Además, los hallazgos podrían inspirar avances en tecnología y materiales, evidenciando la naturaleza como fuente de innovación.