Un reciente informe del 'Lancet Countdown' detalla que el calor extremo, resultado del cambio climático, ha llevado a unas 62.000 muertes en Europa, siendo España uno de los países más afectados. En el periodo de 2015 a 2024, el calor en España provocó 130 muertes por cada millón de habitantes, un aumento alarmante en comparación con las estadísticas de los años 90. Las provincias que han soportado el mayor impacto incluyen Ciudad Real y Tarragona, donde se han registrado incrementos significativos en la mortalidad por olas de calor.
Además, el informe destaca una creciente idoneidad del clima español para la transmisión de enfermedades tropicales, como el dengue en Valencia y el Zika en Cádiz y Sevilla, debido a las altas temperaturas que favorecen la proliferación de mosquitos. La deforestación también ha aumentado, con Galicia reportando la mayor pérdida de bosques entre 2016 y 2023, afectando gravemente la capacidad de absorción de carbono y exacerbando el calor. Los autores del estudio han hecho un llamado a implementar planes de acción más efectivos para abordar estos retos interconectados, prioritizando la vigilancia de la salud pública y la prevención de incendios forestales.