El informe Lancet Countdown Europe 2026 subraya que España enfrenta riesgos incrementales asociados al cambio climático, especialmente en salud pública, debido a su dependencia de combustibles fósiles. Se recomienda fortalecer planes de acción ante el calor, mejorar los sistemas de alerta temprana en regiones vulnerables y reducir el riesgo de incendios, lo que es crucial para la resiliencia de los ecosistemas. Este informe, que reúne datos de 65 investigadores de instituciones académicas y de la ONU, revela que solo en 2024, 62.000 personas fallecieron en Europa a causa del calor.
Las regiones de España experimentan diferencias significativas en la exposición y vulnerabilidad, resaltando la necesidad de intervenciones específicas. Por ejemplo, Tarragona ha registrado un aumento alarmante en los días de ola de calor que afectan a bebés, mientras que Ciudad Real ha visto un incremento notable en la mortalidad por calor. Además, han crecido los riesgos de incendios forestales y la transmisión de enfermedades infecciosas, como el dengue, relacionados con el cambio climático, lo que representa una presión adicional sobre los sistemas de salud pública y los servicios sanitarios.