Los megaincendios están poniendo en riesgo la supervivencia de tres lagartijas endémicas de Castilla y León, según un nuevo estudio que destaca una crisis ecológica alarmante. Las especies afectadas, lagartija leonesa, batueca y carpetana, poseen una distribución geográfica limitada, lo que las hace particularmente vulnerables a los cambios ambientales adversos. La creciente frecuencia de grandes incendios en los últimos años ha devastado sus hábitats, dificultando su regeneración natural.

El estudio indica que algunas áreas han sufrido hasta diez incendios en un período de veinte años, lo que ha llevado a una simplificación peligrosa del paisaje y ha reducido la complejidad de los ecosistemas de alta montaña. En el 2025, más de 55.000 hectáreas fueron destruidas, y los ecosistemas están perdiendo su capacidad para restaurarse por sí solos. La lagartija batueca, en particular, ha visto una disminución crítica de su hábitat, con un 25 % de su área óptima arrasada, mientras que la lagartija carpetana ha perdido por completo su territorio.

Los investigadores señalan que las causas de estos incendios son mayoritariamente humanas, con prácticas como el pastoreo y la mala gestión del fuego contribuyendo a la crisis. La presión humana y el cambio climático están acelerando la pérdida de biodiversidad, y sin una intervención urgente, estas especies podrían desaparecer en las próximas décadas. Se requieren planes de conservación específicos y una mejora en las estrategias de prevención de incendios para proteger los hábitats que aún no han sido afectados.