La reciente encuesta del Eurobarómetro revela que el 97 % de los españoles identifica la contaminación del aire, el suelo y el agua como una de las principales amenazas a la biodiversidad. Esta alarmante cifra indica una creciente conciencia social sobre el deterioro ambiental, que ya no es visto como un problema futuro, sino como una crisis actual que afecta a la economía, la salud y los recursos hídricos. Los expertos han señalado que muchos ecosistemas muestran signos de degradación que son cada vez más evidentes.

Además de la contaminación, los encuestados expresaron su preocupación por los desastres provocados por actividades humanas y la expansión urbana y agrícola, que contribuyen a la fragmentación de hábitats. A pesar de esta inquietud, el 29 % de los españoles no está familiarizado con la Red Natura 2000, una red clave de espacios protegidos en Europa. Esto resalta la importancia de la educación ambiental y la necesidad de adoptar medidas eficaces para conservar la biodiversidad, que ofrece servicios esenciales a la sociedad como el suministro de agua potable y la regulación del clima.