En varias playas de España, como Tarifa y Alicante, el uso de productos como gel, champú y jabón en duchas y lavapiés puede ser sancionado con multas de hasta 750 euros. Esta normativa, acordada por cada municipio, busca preservar la limpieza y salubridad del dominio público marítimo terrestre. Aunque puede parecer un gesto cotidiano, estos productos pueden afectar negativamente el ambiente costero si son utilizados en masa.
Las ordenanzas municipales prohíben específicamente lavarse en el mar o en la playa utilizando estos productos, estableciendo que las duchas están destinadas únicamente a eliminar la arena y la sal. La lógica detrás de estas regulaciones es prevenir que los productos químicos lleguen a la arena y al agua, lo cual podría tener consecuencias nocivas para el ecosistema marino. Por lo tanto, se recomienda a los bañistas que utilicen las duchas de manera adecuada y se lleven sus productos de aseo personal para utilizar en instalaciones apropiadas.
Además de controlar el uso de jabón, también se sancionan otras conductas como hacer fuego, acampar sin permiso, o dejar residuos en la playa. La tendencia general se orienta hacia la gestión de playas como espacios públicos vulnerables, con un enfoque en la sostenibilidad y la convivencia, evitando la saturación y promoviendo un uso responsable.