Murat Kurum, presidente designado de la COP31 en Turquía, ha manifestado que la crisis energética provocada por la situación en Oriente Medio pone de manifiesto que los combustibles fósiles no aseguran un suministro energético confiable. En su discurso, Kurum subrayó la importancia de invertir en fuentes de energía alternativas, apuntando que estas proporcionan estabilidad y respaldan un desarrollo limpio.
Durante la apertura del diálogo climático en Berlín, enfatizó que es esencial que las cumbres climáticas continúen funcionando como espacios para la cooperación internacional en medio del actual deterioro del multilateralismo. Indicó que muchos países desean encontrar soluciones conjuntas y que la COP es el foro adecuado para ello. La próxima COP31, programada para noviembre en Antalya, se enfocará en acciones concretas en áreas clave como la economía circular, la transición a energías limpias y la resiliencia climática en regiones vulnerables.
Sin embargo, aún no se ha proporcionado un calendario para la eliminación de combustibles fósiles, un tema discutido en la COP30 en Brasil. Kurum enfatizó que la cumbre debe centrarse en las necesidades de la población que enfrenta la crisis energética actual y en cómo las decisiones tomadas pueden ayudar a mitigar sus efectos negativos.