Murat Kurum, quien presidirá la COP31 en Turquía, ha señalado que la crisis energética derivada de las tensiones en Oriente Medio resalta que los combustibles fósiles no garantizan un suministro energético confiable. Durante el diálogo climático celebrado en Berlín, argumentó que es crucial invertir en fuentes de energía alternativas para garantizar tanto la estabilidad como un desarrollo limpio. La cumbre abordará áreas clave como la economía circular y la resiliencia climática, pero aún no se ha especificado un calendario para la eliminación de combustibles fósiles.
La reciente alianza entre la presidencia de la COP31 y la Agencia Internacional de Energía (AIE) marcará un hito en esta cumbre, con un enfoque en la aceleración de la adopción de energías renovables y en la generación de datos relevantes para medir las políticas climáticas. Un aspecto destacado es la urgencia de proporcionar acceso a cocina limpia para más de 2.300 millones de personas, lo que no solo reduce emisiones, sino que también mejora la salud pública global. Esta colaboración con la AIE pretende introducir un cambio metodológico hacia soluciones concretas y basadas en evidencia, alineando políticas energéticas y climáticas a nivel global con un enfoque en la transparencia y la rendición de cuentas. Con este nuevo enfoque, la COP31 tiene el potencial de transformar la acción climática hacia resultados tangibles, especialmente en el contexto de creciente vulnerabilidad económica en los países en desarrollo.