La creciente adopción de vehículos eléctricos en España plantea un desafío significativo para el sector del desguace. Es fundamental que este sector adapte sus métodos para garantizar la gestión segura de las baterías y otras tecnologías complejas asociadas a estos vehículos. La transición hacia una movilidad más sostenible no solo depende de la demanda de coches eléctricos, sino también de contar con una infraestructura de reciclaje adecuada que permita manejar los componentes de estos vehículos de manera eficiente y segura.