Un reciente informe de la UNESCO revela que los espacios protegidos son vitales para la biodiversidad, ya que albergan más del 60% de todas las especies del mundo y almacenan alrededor de 240 gigatoneladas de carbono. A pesar de estos beneficios cruciales, casi el 90% de estos lugares experimenta altos niveles de estrés ambiental, y se prevé que más de uno de cada cuatro de ellos alcance puntos críticos hacia 2050, lo que podría acarrear consecuencias irreversibles.

El informe también destaca la conexión entre estas zonas y las comunidades que las habitan, evidenciando que cerca de 900 millones de personas viven en estos entornos. Invertir en la protección de estos sitios, que representan aproximadamente el 10% del PIB mundial, es esencial para preservar tanto la biodiversidad como las culturas locales. La UNESCO hace un llamado urgente para que se aumenten las ambiciones en la conservación de estos entornos y se reconozcan como activos estratégicos para afrontar los retos ambientales actuales.