Recientemente, se han reportado la destrucción de la mayor colonia de cernícalo primilla en Palencia, un hecho que ha encendido los ánimos de organizaciones conservacionistas. La intervención en la cubierta de un edificio, en plena época de reproducción, ha impedido el acceso a los nidos y podría resultar en la pérdida de numerosas puestas. El cernícalo primilla es una especie vulnerable y su protección está garantizada por leyes nacionales y europeas, que prohíben la destrucción de nidos durante el periodo de cría.
Los trabajos de mantenimiento en una iglesia han resultado en la eliminación física de nidos y en una severa alteración del ciclo reproductivo de varias especies, incluidos cernícalos primilla, cigüeñas blancas y grajillas. Tal perturbación podría traducirse en un notable descenso en el éxito reproductor de estas aves. Ante esta situación, se han iniciado investigaciones por parte del SEPRONA y el Servicio de Medio Ambiente, y organizaciones conservacionistas se están preparando para presentar una denuncia formal, dado que se considera que estos actos podrían constituir un delito contra la fauna.
Esta situación pone de relieve la fragilidad de las aves urbanas frente a obras mal planificadas, subrayando la necesidad de una mejor coordinación entre las labores de mantenimiento y la protección de la biodiversidad, especialmente en épocas críticas para la reproducción de especies protegidas.