Investigadores han explorado el océano a profundidades de entre 4.000 y 5.000 metros, descubriendo 24 nuevas especies de anfípodos en la Zona Clarion-Clipperton, un área del Pacífico casi desconocida. Las especies, descritas en un número especial de ZooKeys, incluyen organismos con diversos hábitos alimenticios, desde depredadores hasta carroñeros. Uno de los hallazgos más destacados es Mirabestia maisie, que ha llevado a la creación de una nueva superfamilia por sus características únicas, un evento poco común en la taxonomía moderna.
Este esfuerzo forma parte de la iniciativa One Thousand Reasons, que busca nombrar 1.000 nuevas especies en aguas internacionales. Sin embargo, la minería submarina representa una amenaza significativa para esta biodiversidad, ya que la extracción de nódulos polimetálicos puede dañar el hábitat marino. A pesar de la identificación de áreas protegidas por la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, aún quedan amplias zonas vulnerables, lo que intensifica la necesidad de una regulación robusta antes de cualquier actividad de explotación. Los descubrimientos en la CCZ subrayan la importancia de catalogar estas especies antes de que se pierdan ante la actividad humana.