Investigadores han presentado el fósil de Kostensuchus atrox, un cocodrilo prehistórico que vivió en Patagonia hace aproximadamente 70 millones de años. Este espécimen, de unos 3,5 metros de longitud y 250 kg de peso, fue desenterrado en la Formación Chorrillo y se describe como un gran depredador en su ecosistema. Su estructura, con mandíbulas potentes y dientes aserrados, sugiere que cazaba presas importantes, incluso dinosaurios herbívoros de tamaño medio.
El hallazgo no solo revela la existencia de esta especie única, sino que también contribuye a nuestro entendimiento sobre la biodiversidad de épocas pasadas y las interacciones en los ecosistemas de Gondwana. Kostensuchus atrox fue un miembro de los peirosáuridos, un grupo extinto que, a diferencia de los cocodrilos actuales, estaba mejor adaptado a la vida terrestre. El análisis del fósil continúa, con debates sobre su locomoción y hábitats, lo que refleja la complejidad de su forma de vida en un entorno en constante cambio, como era la Patagonia del final del Cretácico.