El desmán ibérico, considerado en peligro crítico, atraviesa una de sus peores crisis en la historia reciente. Los especialistas advierten ante el Congreso de que esta especie, que depende de ríos limpios y ricos en oxígeno, podría extinguirse en dos o tres décadas sin acciones inmediatas para proteger sus hábitats. Con una población de aproximadamente 8.900 individuos, los desmanes ibéricos están cada vez más aislados en zonas como los Pirineos y la cordillera Cantábrica.

Las principales amenazas que enfrenta el desmán incluyen la contaminación de los ríos, el cambio climático, y el impacto de especies invasoras, como el visón americano, que está afectando gravemente a las poblaciones ya frágiles. Además, las barreras artificiales y embalses fragmentan los ecosistemas acuáticos, deteriorando la calidad del agua y limitando las oportunidades de reproducción. Los expertos resaltan que es crucial implementar proyectos de conservación, como el que se está desarrollando a través del programa europeo LIFE, para restaurar hábitats y mejorar la conectividad ecológica, asegurando así un futuro para esta emblemática especie.