En la antesala del Mundial de Fútbol 2026, Ciudad de México ha adoptado una estrategia de embellecimiento denominada 'ajolotización', en la que se utilizan imágenes caricaturizadas del ajolote para adornar estaciones y espacios públicos. Sin embargo, ambientalistas advierten que esta tendencia podría desdibujar la real situación de la especie, que está en peligro de extinción. Según Michel Balam del Santuario Ajolote, el uso de ajolotes en tonos artificiales no solo es engañoso, sino que podría generar la falsa percepción de que la especie aún abunda en su hábitat.
El ajolote, un anfibio endémico de México, enfrenta una grave crisis de supervivencia, con estimaciones que indican que podría desaparecer en menos de 160 días en Xochimilco. A pesar de los esfuerzos del gobierno por embellecer la ciudad, estas intervenciones han sido recibidas con críticas, destacando un contraste entre la imagen vibrante y la deteriorada situación ecológica real. Algunos ciudadanos han expresado su descontento, argumentando que en lugar de gastar en adornos, las autoridades deberían enfocarse en rescatar y proteger el hábitat natural del ajolote.