El naturalista y ecologista Luis Miguel Domínguez, presidente de la asociación ‘Lobo Marley’, ha denunciado que la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lesrpe) se ha realizado mediante una "triquiñuela". A pesar de esta salida, asegura que la jurisprudencia generada durante los cuatro años de protección sigue dificultando la caza del lobo, lo que podría generar problemas legales para las comunidades autónomas que intenten justificar su caza.
Domínguez argumenta que la disparidad entre los intereses ganaderos y la conservación del lobo debe resolverse, y enfatiza que la discusión sobre el lobo no debería estar condicionada por la ganadería. Según el naturalista, cada lobo que se caza representa una oportunidad perdida para la supervivencia de la especie, que se encuentra por debajo de las cifras necesarias para su conservación. El censo actual muestra solo 333 manadas, lo que está lejos de las 500 necesarias para mantener la viabilidad de la especie en el ecosistema español.