El aumento en los precios del diésel y la gasolina está impulsando el interés por el vehículo eléctrico en España, aunque dicho interés se ve contrarrestado por la inestabilidad económica y la reducción de la capacidad de compra de los consumidores. Expertos del sector, como Arturo Pérez de Lucía de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive), observan que a pesar del crecimiento de matriculaciones de vehículos eléctricos, la incertidumbre en el entorno actual podría frenar las decisiones de compra de los consumidores. En el primer trimestre de 2026, las matriculaciones de vehículos 100% eléctricos crecieron un 39%, alcanzando 30.702 unidades.

Sin embargo, los desafíos son evidentes. Aunque el mercado ha visto un aumento en las ventas de vehículos eléctricos, el contexto de desaceleración económica y el encarecimiento de la energía y las materias primas para la fabricación de vehículos plantean riesgos importantes. Además, las infraestructuras de recarga todavía son insuficientes en muchas áreas, lo que complica la adopción masiva de estos vehículos. Los representantes del sector sugieren que es crucial mejorar la red de recarga y la estabilidad del entorno económico para fomentar un crecimiento sostenido del vehículo eléctrico en España.