El director de Relaciones Institucionales de Renault España, Ignacio Rodríguez Solano, ha expuesto en el Senado que la electrificación del transporte dependerá de la accesibilidad de los vehículos eléctricos. La compañía busca redefinir el mercado automovilístico, actualmente dominado por modelos de alto coste, y apela a la necesidad de que los coches sean más pequeños, baratos y eficientes.

La industria automotriz se encuentra en una fase de transformación donde se prioriza la reducción de costos, especialmente en baterías, que representan entre el 30 % y el 40 % del precio final de un vehículo eléctrico. Renault sostiene que la optimización de la fabricación y del software es crucial para facilitar la adopción masiva de estos automóviles. La competencia global, especialmente el dominio chino en el sector, añade presión sobre la industria europea, que debe adaptarse o arriesgarse a perder competitividad.

Renault también enfatiza que el éxito de la movilidad eléctrica radica en convertir estos vehículos en productos de consumo masivo. Estudios indican que el costo total de propiedad de un coche eléctrico podría ser equivalente al de un vehículo de combustión antes de 2030, lo que impulsaría su adopción. Para lograrlo, es esencial apostar por modelos más asequibles que satisfagan las necesidades urbanas y periurbanas de movilidad.