Una reciente investigación periodística ha descubierto que empresas vinculadas a la familia real emiratí, la dinastía Al Nahyan, obtuvieron aproximadamente 71 millones de euros en subvenciones de la UE entre 2019 y 2024, principalmente a través de la Política Agrícola Común (PAC). Las ayudas han generado preocupación entre los agricultores europeos, que exigen mayor transparencia y regulación para prevenir la concentración de fondos en manos de grandes corporaciones internacionales.

El análisis revela que gran parte de las ayudas se destina a empresas como Al Dahra Europe, que opera en España, Italia y Rumanía. Agricultores locales han expresado su malestar, argumentando que la influencia de este capital extranjero ha distorsionado la competencia en el mercado agrícola. Denuncian que la presencia de estos grandes grupos ha llevado a una disminución de la rentabilidad en sus explotaciones y ha transformado el ecosistema agrícola local.

La situación ha colocado nuevamente en el centro del debate la gestión y supervisión de las ayudas de la PAC, así como la necesidad de reformar estos mecanismos para asegurar un reparto más equitativo y beneficioso para los productores locales.