España destaca en cuanto a la calidad del agua de baño en sus playas, donde el 92% de las zonas ofrecen una calidad excelente, según el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). Sin embargo, el país ocupa el último lugar en Europa para aguas continentales, como ríos y lagos, con un alarmante 11,7% de estas zonas clasificadas como pobres. De las 2.296 áreas analizadas, 1.989 lograron la categoría de calidad excelente, aunque las condiciones son notoriamente peores en aguas interiores, donde solo el 35,4% de los ríos y el 79,8% de los lagos presentan la misma calidad.

La AEMA apunta a que los factores que afectan la calidad del agua en ríos incluyen las descargas de aguas residuales y la contaminación agrícola. En contraste, el informe revela que el 86,6% de las zonas de baño en España cumplen con los estándares exigidos, aunque el país ha visto una ligera disminución en comparación con el año anterior. Estas cifras sugieren que, si bien las playas son seguras para el baño, los usuarios deben ser cautelosos al elegir ríos y lagos como alternativas de recreo.