En un innovador esfuerzo por restaurar el ecosistema marino, Australia ha instalado 20 toneladas de mejillones azules en una pared de roca en Henderson, cerca de Perth. Este 'muro verde' forma parte de un proyecto piloto destinado a convertir una infraestructura portuaria en un sistema de filtración natural para Cockburn Sound, una zona que ha sufrido una significativa presión ambiental. Se estima que los mejillones podrían filtrar más de dos millones de litros de agua marina por hora, aunque su capacidad real aún debe ser evaluada.
Los mejillones, que se fijan a la base rocoso mediante filamentos resistentes, no solo mejoran la claridad del agua al filtrar nutrientes y partículas, sino que también proporcionan un hábitat para otras especies. Este enfoque busca complementar las medidas de control de contaminación, reconociendo que aunque no eliminará por completo la contaminación, contribuirá a la recuperación del ecosistema marino. El éxito del proyecto dependerá de la supervivencia y el crecimiento de los mejillones y el papel que desempeñen en la biodiversidad local.
El 'muro verde' es parte de un esfuerzo más amplio para recuperar las praderas marinas en Cockburn Sound, que han disminuido drásticamente desde la década de 1960 debido a la industrialización y otros factores. Los investigadores deberán monitorizar el progreso del proyecto, ya que los resultados informarán sobre futuras ampliaciones y adaptaciones para la restauración ecológica en entornos portuarios en Australia.