Las microalgas, aunque invisibles a simple vista, están emergiendo como una solución clave para la agricultura en España, especialmente frente a los desafíos del cambio climático. La empresa almeriense Biorizon Biotech se especializa en utilizar microorganismos fotosintéticos para desarrollar bioestimulantes que mejoran la respuesta de las plantas ante condiciones adversas como el calor y la falta de agua. Con el aumento de las temperaturas, como el año 2025 que fue el más cálido desde 1961, la necesidad de estas innovaciones se vuelve evidente.

Biorizon cultiva microalgas en sistemas controlados y ha estudiado más de mil cepas para operar con once seleccionadas por sus propiedades agronómicas. Estos bioestimulantes están diseñados para ayudar a las plantas a adaptarse a situaciones difíciles, como olas de calor. Además, el uso de dióxido de carbono reciclado de otras industrias forma parte de su estrategia de sostenibilidad. La compañía promueve productos con certificación europea, destacando su compromiso con la calidad y la eficacia en el mercado agrícola.

Los bioestimulantes no sustituyen las prácticas agrícolas tradicionales, pero ofrecen un apoyo adicional. Los agricultores deben leer cuidadosamente las etiquetas y entender que cada producto tiene una función específica, lo que requiere un uso consciente y responsable en el campo. Biorizon también ha implementado medidas de sostenibilidad en sus operaciones, incluyendo el autoconsumo energético mediante paneles solares.