Investigadores han descubierto que los gatos de interior tienen concentraciones más altas de bisfenol A (BPA) en su pelo en comparación con gatos que tienen acceso al exterior. El estudio, que analizó el pelo de 70 gatos domésticos sanos, encontró que los gatos de interior mostraron un promedio de 79,5 pg/mg de BPA, mientras que los gatos callejeros presentaron solo 25,9 pg/mg. El BPA, un compuesto común en plásticos, puede actuar como disruptor endocrino, generando preocupación sobre los niveles de exposición en el ambiente doméstico.

Las fuentes del BPA en el hogar incluyen envases, plásticos desgastados y polvo acumulado. Los gatos, que se acicalan frecuentemente, pueden ingerir este contaminante al lamer su pelaje. Además, el estudio indica que los gatos jóvenes y con condición corporal normal tienen mayores concentraciones de BPA. La regulación en Europa ha comenzado a tomar medidas al establecer prohibiciones del BPA en materiales de contacto con alimentos a partir de 2025.

Para reducir la exposición, se sugiere evitar calentar alimentos en plásticos y mantener una buena ventilación en casa. Implementar medidas prácticas como el uso de materiales alternativos para la comida y mantener un hogar limpio puede contribuir a disminuir la carga de BPA presente en el entorno de los gatos.