En Abanto y Ciérvana, Vizcaya, los vecinos del barrio Las Karreras han solicitado al Gobierno vasco la anulación de la autorización para construir una planta electrolizadora a 200 metros de sus viviendas. Este proyecto, con una capacidad de 100 MW dentro del complejo petroquímico de Petronor (Repsol), ha sido denunciado por el riesgo que conlleva, incluidos impactos potenciales en el medio ambiente y la salud de los residentes.

Los opositores al proyecto argumentan que su aprobación se realizó como una modificación no sustancial de una autorización ambiental existente, cuando debió pasar por una evaluación de impacto ambiental ordinaria. La construcción de la planta podría aumentar el consumo eléctrico de la refinería en un 173% y el uso de agua en casi 300,000 m³ al año. Además, se alertó sobre la generación de residuos peligrosos y la posibilidad de superar los niveles de inmisión acústica permitidos.

Los vecinos han presentado una revisión ante el Consejero de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, y en caso de respuesta negativa, están listos para iniciar acciones legales. También exigen la paralización de las obras hasta que se evalúe adecuadamente el impacto ambiental del proyecto.