En una reciente junta de accionistas, Antonio Brufau, presidente de Repsol, hizo una llamada a la reflexión sobre el papel de los combustibles fósiles en el panorama energético actual. Según Brufau, el 80% de la matriz energética mundial sigue dependiendo de fuentes fósiles, lo que hace necesario considerar su importancia sin frivolidades. Criticó a ciertos políticos que abogan por sustituir rápidamente estos combustibles por energías renovables, y destacó que tal transición requiere tiempo y desarrollo.

Brufau también puso de relieve la situación de España en el contexto energético europeo, resaltando el papel del sistema de refino del país y la necesidad de autonomía estratégica en la oferta energética. En este sentido, criticó las políticas de la Unión Europea, que prohíben la financiación de proyectos de hidrocarburos, argumentando la incoherencia de las regulaciones que limitan la exploración de recursos energéticos propios. Hizo énfasis en la importancia de un enfoque equilibrado que contemple todas las fuentes de energía.