La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha emitido una grave advertencia sobre el estado de las aves acuáticas invernantes en Extremadura, después de analizar 414 humedales en la región. En 2026, se registraron 77 especies, pero el total de aves observadas se redujo a 122.295, frente a los 153.156 de 2025. Esta disminución subraya la necesidad de un seguimiento constante para evaluar las tendencias poblacionales y comprender mejor los ecosistemas que albergan a estas aves.
El censo más reciente en el embalse de El Vicario ha revelado un mínimo histórico en diversidad de aves acuáticas desde 2005, con solo 441 ejemplares de 19 especies. Las intensas lluvias han elevado los niveles de agua, eliminando hábitats cruciales y afectando a especies que dependen de superficies emergidas. La alarmante caída del ánsar común, que pasó de 23.175 individuos en 2013 a apenas 1.171 en 2026, es un indicador del deterioro del ecosistema. Además, SEO/BirdLife ha denunciado la destrucción reciente de nidos de vencejos en edificios públicos, privada de habitat a unas 800 aves en plena cría. Esta práctica ilegal, que consiste en instalar redes para impedir la nidificación, puede tener consecuencias graves no solo para la especie, sino para la biodiversidad urbana en general.
Ariel Brunner, director regional de SEO/BirdLife en Europa, ha enfatizado que, aunque España se considera "a la vanguardia" en conservación de biodiversidad, la situación de las aves es "bastante mala", reflejando una profunda crisis ambiental. La organización también ha denunciado la caza masiva de aves migratorias protegidas en espacios Natura 2000 entre Bélgica y Francia, evidenciando así los retos transfronterizos para la conservación y el cumplimiento de la normativa ambiental europea.