En un contexto de creciente vulnerabilidad al cambio climático, España y Portugal han formalizado un acuerdo en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa, celebrada en La Rábida, Huelva, para enfrentar en conjunto los desafíos de la sequía, incendios y olas de calor. La Alianza por la Seguridad Climática establece la frontera ibérica como un laboratorio de cooperación, reconociendo que fenómenos como la sequía y los incendios no respetan fronteras. Ambas naciones se han comprometido a mejorar su coordinación en la planificación hidrológica y a desarrollar indicadores comunes sobre el estado ambiental y la gestión del agua.

Ambos países ya colaboran bajo el Convenio de Albufeira, que regula el uso sostenible de relevantes cuencas como el Miño, Tajo y Guadiana. A través de esta alianza, buscan homogeneizar la gestión de los recursos hídricos, logrando que se utilicen los mismos parámetros para evaluar caudales, impactos y demandas. Este enfoque permitirá a España y Portugal pasar de una gestión reactiva a una monitorización más estructurada de sus recursos.

Además, se han propuesto avanzar en la Constelación Atlántica, una red de 16 satélites de observación de la Tierra diseñada para mejorar la prevención de desastres naturales y optimizar la gestión de los recursos naturales. Este enfoque proactivo es vital dado que estudios recientes advierten sobre el aumento significativo de eventos compuestos de sequía y olas de calor, lo que implica riesgos elevados para los ecosistemas, la agricultura y la seguridad hídrica en ambos países. La reciente confirmación de que el verano de 2025 fue el más cálido de la serie histórica de AEMET refuerza la urgencia de esta colaboración.