En un análisis sobre la erosión costera en España, el catedrático Vicente Negro Valdecantos destaca que el factor humano ha impulsado este fenómeno, mientras que el cambio climático lo acelera. A través de experimentos en un tanque artificial, el investigador estudia el oleaje y sus efectos en las costas. Afirma que las características del oleaje han cambiado drásticamente en los últimos años, exacerbando la erosión de las playas.
Negro Valdecantos señala que los temporales son más frecuentes y energéticos, lo que provoca que el nivel del mar aumente, aumentando el riesgo de inundaciones. Sugiere que se reubiquen las construcciones cercanas a la costa y que se reconsideren las infraestructuras como puertos, que interrumpen el transporte de arena esencial para las playas. También propone soluciones como la creación de playas artificiales y la recuperación de la vegetación en las dunas para proteger la costa y recuperar ecosistemas marinos, aunque advierte sobre la dificultad de resolver estos problemas sin una educación constante de la población sobre la situación actual.