Una tortuga marina lora (Lepidochelys kempii) fue rescatada el 7 de marzo de 2026 en Galveston, Texas, cubierta de epibiontes que dificultan su nado y salud. Actualmente se encuentra en estado crítico, recibiendo atención médica del Gulf Center for Sea Turtle Research y veterinarios del Zoológico de Houston. La tortuga presenta neumonía grave y úlceras oculares, lo que complica su recuperación.
Esta especie, considerada la más pequeña de las tortugas marinas, está catalogada como en peligro de extinción. Pese a los esfuerzos de conservación, sigue enfrentándose a amenazas como la captura accidental en artes de pesca y la contaminación. El estado de la tortuga refleja los fragores de una población de apenas 22,341 individuos maduros, subrayando la importancia de cada adulto para la conservación de la especie. La NOAA enfatiza que el cambio climático, los derrames de petróleo y la presión humana son factores que agravan la situación de estas tortugas en su hábitat natural.