Costa Rica ha lanzado un innovador sistema de pago por servicios marinos que compensará económicamente a los pescadores que liberan tiburones martillo y participan en la protección de ecosistemas marítimos. Este enfoque busca no solo la conservación de especies amenazadas, sino también la inclusión de las comunidades costeras en la defensa activa de la biodiversidad.

El proyecto forma parte de un programa estatal más amplio, diseñado para fomentar prácticas sostenibles entre los pescadores. A cambio de liberar tiburones martillo y proteger hábitats como los manglares, los pescadores recibirán incentivos económicos y acceso a tecnologías que mejoren su seguridad. Este cambio de paradigma hacia incentivos económicos se propone fortalecer la gestión de los recursos marinos a largo plazo y posicionar a Costa Rica como un modelo global en innovación ambiental.